Claudia Palacios insistió en que venezolanas ‘paren de parir’ y en otra columna explicó

Tras haber generado una fuerte controversia con su columna para El Tiempo titulada “Deje de parir”, la periodista Claudia Palacios retomó el tema para insistir en sus argumentos y aclarar el porqué de su posición respecto a la natalidad entre los migrantes venezolanos.

Su nuevo escrito “¿Derechos sin deberes?” comienza recordando la reacción que tuvo su primera publicación, señalando que esto le costó que la tacharan de “xenófoba, clasista, aporofóbica, machista y misógina”, lo cual considera que no es nada cierto, pues contrario a lo que todos afirman, invitó a la solidaridad con los venezolanos incluso compartiendo plataformas para realizar donaciones.

Palacios hizo un llamado a aquellos que interpretaron la columna como un rechazo y expulsión de venezolanos del país, a quienes acusa de estar en un error al que ella no se adhiere.

Seguidamente hace una observación sobre la responsabilidad respecto a la situación con los migrantes, asegurando que las soluciones para este tema no son exigibles solo al Gobierno y las agencias de cooperación, sino que también existe la responsabilidad individual que puede generar un impacto sobre las vidas de los niños y de la sociedad, y no puede evadirse de esta solo por estar en condición de vulnerabilidad.

De este modo dice que se debe comenzar a tomar conciencia sobre la reproducción, como por ejemplo las decisiones que muchas mujeres toman en algún momento para “amarrar” a su esposo, o la de los hombres para probar su machismo a través de la procreación, lo que para Palacios es reflejo de una sociedad con derechos pero vacía de deberes.

“Las personas controlan su reproducción porque saben que los hijos demandan tiempo, recursos y unos niveles, en ocasiones, tan desafiantes de sacrificio y amor que deciden tener menos de los que las tradiciones o las religiones ‘mandan’ o no tenerlos”, afirmó la columnista al respecto.

En ese sentido cuestiona si acaso existe una actitud clasista en suponer que una persona por estar en vulnerabilidad no puede comprender y reconocer sus responsabilidades frente a estos temas.

“Creo que si la decisión es tener hijos, incluso sin haberlos planeado, se deben priorizar los derechos del ser humano por nacer sobre los de quienes los engendran. Por eso repito: si no se los pueden garantizar, paren de parir”, concluye la periodista para El Tiempo.

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