Colombia: el hermano bobo de los países Latinoamericanos

Este es el monólogo inicial del último episodio de ‘Política sin Censura’.

El poeta mexicano Amado Nervo afirmó alguna vez “El sueño es un estado de divinidad. El que duerme es un dios”. A partir de esa idea podemos afirmar que Colombia es un dios, sí, efectivamente, ¡un dios de valer mondá frente al resto de países latinoamericanos!, esos que sí protestan cuando el gobierno los quiere clavar.

Es un letargo fascinante, es casi sobrenatural, como si este condenado país estuviese sometido a canciones de cuna, al hechizo de la bella durmiente ó a un monólogo de Alejandra Azcárate, a una entrevista con Rafael Pardo, e incluso a un concierto de la Morat; algo tan poderoso que evita que esta Colombia enferma y triste proteste ante esta tragicomedia que se vive día a día, porque lo trágico lo vivimos todos y la comedia, bueno, la comedia la ponen los memes de Duque.

Sorprende ver a países como Bolivia con carreteras 4g, a Ecuador que se lanzó en protestas por el alza del combustible, e incluso a Perú, que ante el escándalo de Odebrecht terminó viendo como su expresidente Alan García decidió quitarse la vida tras ser vinculado. Actos que debería tomar Colombia como ejemplo, sobretodo la parte del expresidente.

Y es que se ve reflejado en la forma de abrazar su cultura, Ecuador, Perú y Bolivia son países que se enorgullecen de ser indígenas, mientras este platanal sigue creyéndose europeo.

Colombia, un país multicultural, construido a través del mestizaje, que desde sus primeros años vivió la arrechera que entrelazó todas las razas sin discriminar etnia alguna, ve como año tras año la segregación aumenta, como si un país consumidor de changua y creador de la tecnocarrilera tuviese autoridad moral de creerse mejor que el resto.

Además, Chile, donde ni siquiera saben hablar español, estallaron protestas por el aumento al pasaje del metro, mientras que acá la subida de impuestos, recortes de sueldos, Odebrecht, Reficar, Hidrohituango, ni nos inmuta, como si estuviéramos nadando en plata.

Por otra parte; ¡y muy parecido a Colombia! está la situación Argentina, que curiosamente también se cree europea, actualmente vive una de sus peores crisis pero al menos está lista para echar a la calle a su presidente inepto, mientras el subpresidente Duque sigue de paseo visitando a cantantes de reggaeton, pues al fin y al cabo ninguno le pone pero.

Sorprende que un país tan violento pueda ser tan dócil ante la injusticia, sorprende que un país que sufre pobreza extrema en varios de sus departamentos se jacte de decir que es el país más feliz del mundo, ¡pero sobretodo! sorprende que siendo este un país extremadamente homofóbico se haya acostumbrado a vivir con el dedo del gobierno metido en el culo.
Por: El equipo de El Podcast del Indignado

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