“Con tantos delitos en el país, la eficiencia no se mide persiguiendo empanadas”: Linero

A través de una columna de opinión, el exsacerdote Alberto Linero se pronunció sobre toda la situación con la multa por comprar empanadas a un vendedor ambulante que ha causado tanto revuelvo e indignación durante la última semana.

El punto al que quiso llegar con este tema es que no se debe ignorar que en Colombia hay mucha gente que trabaja informalmente no por gusto, sino porque no tienen más oportunidades.

El escrito comienza con relatos anecdóticos del exsacerdote de su infancia comiendo variedad de fritos en las calles y viendo cómo muchas mujeres lograron sacar adelante a sus familias vendiendo los tan “tentadores” productos alimenticios. Son estos recuerdos los que precisamente llamaron la atención de Linero al conocer el caso de Stiven Claros.

“Se entiende el problema que genera el mal uso del espacio público, eso está claro. También es evidente la necesidad de cumplir la norma, pero no se pude perder de vista la necesidad de usar el sentido común para entender el tema a fondo”, comenta Alberto refiriéndose a la polémica de la multa

Esta idea la continúa diciendo que le parece incomprensible que en un país como Colombia con tanto índice de corrupción, de violencia infantil, atentados, narcotráfico y demás fenómenos que proliferan constantemente, las autoridades procedan con eficacia ante un joven comiéndose una empanada en la calle.

“Entiendo y valoro el trabajo de nuestra Policía Nacional, pero se necesita comprender la dimensión de las acciones que se toman. También hay que dejar en claro que los uniformados no son los responsables de la normatividad. Es al Congreso a quienes debemos pedirles leyes que interpreten nuestra realidad”, indicó Linero.

Finalmente hace un llamado a reflexionar más allá de la ironía detrás de todo este caso, sobre cuál es la posición que estamos tomando como sociedad ante estos problemas, es decir, hay que mirar es a los verdaderos responsables de que estos temas se presenten en el país.

“Ojo, la gente no vende en los andenes simplemente porque quiere, sino porque no tiene otra oportunidad”, resalta en su columna el exsacerdote. Fuente consultada: BluRadio.

¿Quieres dar tu opinión sobre este artículo?