En Magdalena montañas de mango se pudren y denuncian que es por abandono del Estado

Hace más de un año se conoció que los campesinos de Ciénaga, Magdalena, tenían que optar por botar enormes cantidades de mangos por no tener cómo sacar sus producciones al mercado, generando así literalmente montañas de estas frutas en los costados de las trochas pudriéndose, según informó El Tiempo a través de un video en redes sociales.

Este triste panorama está afectando a quienes se dedican al cuidado y recolección de mangos de azúcar e hilaza que se da en la región, pero muchos denuncian que no cuentan con oportunidades y atención del Gobierno.

Según la Asociación Hortifrutícola de Colombia (Asohofrucul), el Magdalena está desperdiciando un gran potencial porque si bien son los terceros en producción de mango, pueden convertirse en los primeros por encima de Cundinamarca y Tolima.

Aproximadamente ocho toneladas de mango están perdiéndose actualmente por falta de salida al mercado y clientes que los adquieran, teniendo en cuenta que esta fruta es altamente apetecida a nivel global; en el caso del mango de azúcar, es especialmente demandado en países europeos como Francia. En cuanto al hilacha, es utilizado para la producción de compotas y conservas que son enviadas a más de 40 países.

“Es una cifra incalculable de pérdidas. Se está generando un daño social por los desempleos y ambiental. Las pérdidas van en aumento”, explicó Fidel Arévalo, director seccional de Asohofrucol.

Los propios campesinos insisten en que la falta de atención del Gobierno tanto Nacional como departamental y municipal está llevando a este desastre.

“Esto da es tristeza, se nos pierde cada año gran parte de la cosecha y hay personas que necesitan trabajar, hay familias que viven de esto”, contó uno de los campesinos, que reveló además que en varias ocasiones les han prometido la creación de una planta empacadora y procesadora del producto, pero nunca les han cumplido.

Por lo menos 6.000 empleados se han visto afectados durante tiempos de colecta, los cuales no pueden ni siquiera regalar el mango a la caridad porque se les imposibilita por lo difícil que es el transporte en el lugar y tampoco el ganado come tanto mango.

“Aquí el tema de las vías es una historia de nunca acabar, ni el municipio ni la Gobernación se han puesto en la tarea de mejorar el transporte, porque así, quizás, haya más compradores”, explicó un productor, quien junto a sus colegas esperan que se cumplan las promesas hechas para superar esta crisis. Fuente consultada: ElTiempo.

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