Expertos aseguran que Ordóñez en la OEA podría ser un problema para Duque

La polémica por el nombramiento de Alejandro Ordóñez como embajador en la Organización de los Estados Americanos, aún continúa dando de qué hablar.

El rechazo generalizado y el repudio por la posición que asumiría el exprocurador ante el organismo internacional, ha llegado al punto en que múltiples opinadores y periodistas han realizado escritos en los que argumentan el porqué Ordoñez no debe ser asignado ante la OEA.

La mayoría de argumentos en contra del exprocurador coinciden en que este es una persona que representa una mentalidad radical y retrógrada, lo cual no sería óptimo para el desarrollo de las funciones que demanda el organismo internacional.

Sumado a lo anterior, los antecedentes disciplinarios generados mientras cumplía su periodo como procurador, lo pondrían en una posición impedida para representar al país en la importante instancia.

Una de las principales problemáticas que se han señalado de la designación de Ordóñez, es precisamente por la responsabilidad que tendría de relacionarse con el sistema interamericano de Derechos Humanos al que él se ha opuesto y criticado en varias ocasiones, tal como ha quedado vislumbrado en sus comentarios hechos a través de su cuenta de Twitter.

Sobre esto el columnista de El Espectador, Yohir Akerman, opinó en su escrito publicado este domingo para el reconocido diario que Alejandro en ocasiones ha hecho calificativos con ánimo de desacreditar la CIDH, cuando aseguró que está compuesto por miembros de la izquierda internacional, que sólo tienen como objetivo la búsqueda de recursos para su propia financiación.

Akerman recuerda las acciones retrogradas del exprocurador como lo fue las quemas de libros que llevaba a cabo, en la que eliminó ejemplares literarios de autores como García Márquez, el Nobel de literatura colombiano, y salvaba todos aquellos que pretendieran difundir la moral católica y los ideales religiosos que él mismo profesa.

Derivado de esta actitud, ha sido una persona dedicada a atacar las comunidades LGBTI e inclusive formado revuelos en contra de la enseñanza de ideales incluyentes en los colegios.

Todo lo anterior concluido por una vergonzosa salida de la Procuraduría por irregularidades en su reelección, lo que generó la destitución del cargo.

A estos puntos de vista se adhieren los columnistas de Semana Alfonso Cuéllar y María Jimena Duzán, quienes igualmente dedicaron escritos al controversial nombramiento en los que exponen fuertes motivos para que el Gobierno reconsidere la asignación.

Por su parte Cuellar ahonda más en el tema de relaciones internacionales, mostrándose preocupado por las acciones que este pueda generar con situaciones tan delicadas como la de Venezuela:

“No veo cómo Ordóñez, que públicamente ha respaldado una intervención militar en Venezuela, sea el interlocutor adecuado para lograr los votos necesarios entre sus colegas”, expresa el columnista.

Desde otra perspectiva Duzán asegura que Ordóñez no puede ser nombrado por sus antecedentes de corrupción, la cual intentó ocultar posando como víctima al momento en que se ordenó su destitución y que ahora pretende compensar tomando una importante posición en la OEA. Fuente consultada: revista Semana, columna en Semana y ElEspectador.

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