Gobernador de Nariño se niega al uso del glifosato que propone el Gobierno Nacional

Con el anuncio de la Ministra de Justicia, Margarita Cabello, en el que aseguró que el Gobierno prepara la presentación del protocolo de aspersión de glifosato sobre hectáreas de cultivos ilícitos, las voces de rechazo ante estas medidas han comenzado a intensificarse, entre ellas desde el departamento de Nariño.

Entre los principales opositores a la medida se encuentra el gobernador de Nariño, Camilo Romero, quien ha tenido varias discusiones con el Gobierno Nacional sobre el tema del herbicida, y que en esta ocasión en diálogo con el periódico El Tiempo, les expresó “Si el Gobierno quiere glifosato, tendrá la resistencia plena de Nariño”.

El Gobernador deja en firme la decisión sobre no permitir este tipo de erradicación, trayendo a colación las declaraciones dadas durante el encuentro entre gobernadores del pacífico y el gobierno el pasado mes de junio, donde Romero le dijo a a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez que cumplir con los acuerdos de paz no era defender el narcotráfico.

Para Romero el uso del pesticida es sumamente nocivo y expuso, argumentando en tres puntos a tener en cuenta, varias de las razones por los cuales considera peligroso e innecesario la aspersión de glifosato como herramienta de erradicación de cultivos ilícitos.

El primer punto es el problema de la eficacia del pesticida, haciendo énfasis en el caso de Nariño, donde las aspersiones con este químico alcanzaron a cubrir más de tres millones de hectáreas en 10 años y actualmente el número de hectáreas de cultivos ilícitos ha aumentado en cuatro mil.

El segundo punto y más criticado por la mayoría de ambientalistas es la nocividad del herbicida tanto para la comunidad como para los ecosistemas. En este punto el gobernador menciona el famoso caso entre Colombia y Ecuador, donde el estado colombiano reconoció haber conciliado con el vecino país por unas aspersiones de este producto en territorio ecuatoriano que terminaron en una indemnización de 15 millones de dólares por los daños ocasionados, dejando claro que desde el estado se reconoce a estas aspersiones como peligrosas.

El tercer punto y uno de los principales argumentos de Romero es el costo de esta forma de erradicación que según las cuentas que maneja, representaría el doble del costo que tiene la sustitución de cultivos, poniendo como ejemplo el caso actual de Tumaco, en donde se ha visto una reducción de cultivos ilícitos gracias a esta forma de erradicación.

Por último, el gobernador Romero insistió en su propuesta al Gobierno Nacional de entregar 100.000 millones de pesos desde la gobernación para insistir en la sustitución de cultivos, siempre y cuando exista un trabajo en conjunto.

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