Los Nule no tendrán que idenmizar económicamente a Bogotá por carrusel de contratación

Por decisión del Juzgado 36 Penal del Circuito, los primos Nule, condenados por el escándalo de corrupción del carrusel de la contratación, no tendrán que reparar económicamente al Distrito a pesar de estar vinculados al desfalco en la ejecución de contratos para Transmilenio.

La pretensión negada por el juez correspondía al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), quienes pedían un monto de 238.000 millones de pesos por los daños económicos causados en el incumplimiento de la tercera fase de Transmilenio que constaba de las troncales de la calle 26 y la carrera 10a.

El IDU argumenta que hubo daños tanto financieros como socioeconómicos no sólo para la entidad sino para lis capitalinos

No obstante, el juzgador señaló en el fallo que los estudios para la tasación del monto reclamado fue hecho con un modelo teórico que se componía con “supuestos no verificados”, que no permiten la correcta cuantificación de la pretensión a pesar de no tenerse observaciones sobre la calidad profesional del perito que se encargó de dicha determinación.

“El perito (Contratado por el IDU) se basó en lo que se pretendía con (la puesta en marcha) de Transmilenio y no con lo que realmente aconteció y, por esta vía, alegó que se basó en daños hipotéticos o eventuales, lo que, por demás, no son resarcibles, pues son inciertos”, fue la observación del Ministerio Público al respecto.

De esta forma para el juzgado no se puede cuantificar el daño, y la estimación utilizada para la petición de reparación no tiene exactitud, por lo que no puede dar lugar a ser otorgada.

Además se hizo una observación sobre las acciones del IDU durante el proceso, pues si bien el reclamo inicial fue de 238.000 millones, a mitad de proceso lo cambiaron a 93.800 millones, señalando esto como un arreglo convenido aunque se tenían los conocimientos sobre el modo en que se debe tasar el monto reclamado.

“Como no se determinó la situación antes de Transmilenio, ni qué pasó después de que empezó a funcionar, no se puede establecer el daño y, por lo tanto, las expectativas ‘eventuales’ no pueden ser objeto de reparación”, explica el juzgador.

Esta decisión fue apelada y quedará en manos del superior resolver lo pertinente. Fuente consultada: El Espectador.

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