Mientras la ‘monja uribista’ era noticia otra religiosa colombiana habló de la situación en el amazonas

Las pasiones despertadas a raíz de la indagatoria presentada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez frente a la Corte Suprema de Justicia, han dejado diversos sucesos que rápidamente se viralizaron en el país; entre ellos la eufórica manera, que quedó registrada en video, en la que una monja defendía entre arengas la ‘honorabilidad’ de el hoy senador investigado por presunta manipulación de testigos y fraude procesal.

El pasado martes 8 de Octubre, día en el que Uribe cumplió su cita con el ente juzgador, la monja Adriana Torres protagonizó un curioso video en el que se le ve apoyando enérgicamente al expresidente. La religiosa, con megáfono en mano, se unió a las manifestaciones a favor de Uribe frente al Palacio de Justicia.

“¡Qué viva el sagrado Álvaro Uribe!, ¿Por qué lo persiguen? ¡Qué viva el presidente Álvaro Uribe! y Álvaro Uribe está con el señor Jesús”, gritaba enardecidamente la misionera a través de un megáfono.

Simultáneamente, mientras la hermana Torres llegaba desde Medellín a Bogotá con la intención de defender al expresidente acusado de soborno y fraude procesal, en el Vaticano otra religiosa colombiana era noticia, no por sus ideales políticos sino por su valientes declaraciones sobre uno de los temas más controversiales dentro de la iglesia católica, la participación de la mujer en el servicio eclesiástico.

La religiosa en cuestión es sor Alba Teresa Cediel, misionera de la congregación de la Madre Laura Montoya. Sor Alba realizó su intervención a pocos metros de la Basílica de San Pedro, en donde contó su experiencia como monja misionera en la región del Amazonas ante la primera reunión general del Sínodo de la Amazonía, comentando la poca presencia de sacerdotes en dicha región.

“La participación de nosotras como mujeres, como dicen en italiano, [va] piano, piano piano: poco a poco vamos caminando hacia la Iglesia para que nos reconozca. La presencia de la mujer en la selva de la Amazonía es muy grande y hay muy pocos sacerdotes, y tienen que ir de un sitio a otro. Sin embargo, nosotras hacemos una presencia constante”, señaló la hermana Alba Teresa.

Dichas declaraciones han tenido eco en varios medios de comunicación europeos, en donde exaltan la labor de la religiosa santandereana junto a las comunidades que conviven en una de las regiones más relevantes para el planeta y que recientemente se ha visto afectada por los incesantes incendios forestales.

“Acompañamos a los indígenas en los diferentes eventos. Cuando el sacerdote no puede hacer presencia y se necesita que haya un bautismo, nosotras bautizamos; si alguien se quiere casa, nosotras hacemos presencia y somos testigos de ese amor; y muchas veces nos ha tocado escuchar en confesión”, agregó la religiosa sobre el debate del rol de la mujer dentro de la iglesia.

Las trascendentes palabras de la hermana Alba hacen contraste con el mensaje que se ha viralizado de ‘la monja uribista” como se le ha llamado a la religiosa Adriana Torres, que ha pesar de recibir el apoyo de los militantes del Centro Democrático, a contando con el rechazo de los demás sectores de la sociedad colombiana, incluído el de la misma Iglesia Católica.

Uno de ellos fue el religioso Jorge Mario Naranjo, consejero de la congregación ‘Carmelitas Descalzos’, quien comentó la actuación de la monja Adriana, afirmando que esta “Le da pena”, debido a que “ no es lugar, ni la forma, ni la persona indicada para estar diciendo eso. Creo que ninguna persona debería tener esas posturas tan radicales, concluyó el religioso.

¿Quieres dar tu opinión sobre este artículo?