“Comenzó a surgir un patrón de asesinatos sospechosos y encubrimientos”: NYT

En un detallado artículo que publicó el New York Times, se conoció que al parecer existen entrevistas y declaraciones de altos mandos militares que indican que el país está volviendo a implementar las mismas medidas y modalidades de ataques contra grupos subversivos que se asemejan a las de los años en que mayor cantidad de falsos positivos hubo en el país.

Según relata el medio, los altos mandos del ejercito supuestamente han dado órdenes a las tropas para que dupliquen el número de criminales y rebeldes que matan, capturan u obligan a rendirse en enfrentamientos, y que al mismo tiempo implicaría la aceptación de un aumento de homicidios contra civiles durante estos operativos.

“A inicios de año, los generales y coroneles colombianos se reunieron y se les pidió que firmaran un compromiso por escrito para intensificar los ataques”, asegura el diario, agregando que ahora el número de operaciones internas tiene una revisión y los comandantes se hacen acreedores de amonestaciones en los días que no realizan operaciones con la frecuencia suficiente, según relatan oficiales.

Entre las órdenes de los comandantes se destaca especialmente aquella que especifica que no se va a exigir “perfección” al momento de llevar a cabo ataques letales, lo que para muchos uniformados significa reducir la prevención de caídas de civiles en los ataques, lo que desde ya está ocasionando muertes sospechosas, según indica el diario.

Es así como NYT compara toda esta situación con la modalidad con la que procedían los militares entre los años 2002 y 2008, momento en que se intensificaron los crímenes conocidos como “falsos positivos”.

“Ahora, otra encarnación de esa política está siendo impulsada por el nuevo gobierno contra los grupos criminales, guerrilleros y paramilitares del país, según las órdenes revisadas por The New York Times y tres oficiales de alto rango que hablaron sobre esas medidas”, dice el artículo.

Tras narrar de qué trataban los falsos positivos y cómo se llevaban a cabo, comentan que algunos oficiales colombianos confesaron que los soldados del país están otra vez bajo intensa presión par dar resultados, lo que desde este año ya ha causado que surjan asesinatos sospechosos o encubrimientos de los mismos.

Y es que, de acuerdo al medio, a los militares les han dado la orden de “hacer lo que sea” para mejorar los resultados operativos, y para incentivar esto les ofrecen vacaciones extra, lo que NYT califica como lo mismo que hacían en la época de los falsos positivos.

Incluso algunos militares han dicho directamente que ya regresaron a hacer lo que hacían antes que se firmara el proceso de paz en el país, dando instrucciones donde se pide a los soldados “doblar resultados”, teniendo instrucciones incluso de llevar a cabo las operaciones cuando aún no estén seguros de sus objetivos.

“Hay que lanzar operaciones con un 60-70 por ciento de credibilidad y exactitud”, dicen las órdenes citadas por NYT.

Igualmente mencionan la presión que tiene el Gobierno colombiano desde el gobierno de Donald Trump, quien ha hecho llamados de atención porque Iván Duque no está dando resultados en la lucha contra la droga a pesar de los 10.000 millones de dólares que recibe por parte de EE.UU para este fin.

Seguidamente relacionan los cambios hechos por Duque en los mandos militares, donde ascendió a 9 uniformados que han sido cuestionados por su presunta participación en falsos positivos.

“La meta es doblar los resultados operacionales en todos los niveles del mando”, es el relato en síntesis de lo que ha significado la llegada de un nuevo mando militar y de las órdenes establecidas para 2019 en cuanto a operativos.

Incluso aparece una alarmante información en la que supuestamente en una reunión realizada por los militares para pactar la modalidad como aumentarían sus resultados, hablan sobre que podrían acudir a grupos paramilitares para apoyarse en conseguir “resultados”.

Tras todo esto NYT narra que existen relatos de uniformados en los que explican la ocurrencia de asesinatos sospechosos en operativos que han llevado a cabo, entre los que mencionan el homicidio de Dimar Torres, el exguerrillero de las Farc que murió en el Catatumbo a manos de un cabo del Ejército.

“Si bien el caso de Torres se ha convertido en una controversia nacional, los oficiales dijeron que es probable que otros asesinatos pasen inadvertidos”, es una de las últimas y más preocupantes advertencias que cita The New York Times.

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