Policía impuso injusto comparendo a joven que se encontraba donando 114 mercados en Bogotá

A pesar de sus evidentes buenas intenciones y del hecho que la Donatón de Bogotá se llevara a cabo este pasado domingo, el ciudadano Alejandro Ramos fue sancionado por la Policía Nacional, por supuestamente haber violado la cuarentena obligatoria, a pesar que irónicamente, la razón por la que estaba en la calle es porque iba a hacer una generosa donación de decenas de mercados para los más necesitados.

Así lo explicó en su denuncia informada a Noticias Caracol, confirmando cómo él junto a un amigo suyo se motivaron a hacer un aporte a la Donatón de Bogotá, que fue promovida por el propio Distrito, comprando alrededor de 114 mercados para ser repartidos entre la población vulnerable de la capital, específicamente entre quienes habitan la parte alta de la localidad de Usaquén.

Lo más llamativo de la situación es que ellos mismos se habían comunicado con el CAI Codito y les habían informado sobre su intención con los mercados, lo cual no presentó problema alguno para las autoridades, quienes incluso se ofrecieron a acompañarlos al lugar donde harían la repartición de mercados. “Nos acercamos al CAI Codito, previamente nos habíamos comunicado con ellos y nos dijeron que nos acercáramos sin ningún tipo de problema”, afirmó el jóven.

Los propios uniformados les indicaron la zona donde debían entregar sus donaciones e hicieron el acompañamiento al denunciante y su compañero que se transportaban en un carro. Los 114 mercados fueron entregados, pero al momento en que volvían a sus casas, pasaron a entregar otras donaciones en Suba y Chapinero, y fue allí donde tuvo el encuentro con la Policía.

El joven cuenta que hizo una parada en Prado Veraniego donde entregó otro mercado y luego pasó a Chapinero, hasta que se encontró con un puesto de control de la Policía en la localidad de Teusaquillo.

“Ellos (policías) me detuvieron. Me preguntaron que yo qué estaba haciendo, les dije que estaba entregando mercados. Me preguntaron si tenía permiso y les dije que había tratado de coordinar ese permiso. Les mostré unas fotos de la actividad, unos videos junto con la policía del CAI Codito y no creyeron. Les mostré los recibos de compra del almacén”, explicó el denunciante.

A pesar de las pruebas que mostró, los uniformados le impusieron un comparendo por 936.320 pesos; incluso intentó que los policías del CAI Codito le ayudaran con la situación y fue inútil: “Ellos (policías) llamaron a central y se comunicaron con el punto de control de la 57 para explicar lo que yo estaba haciendo. Ellos (policías que impusieron la multa) dieron una explicación de que yo había sido grosero, altanero, pero en ningún momento pasó eso”, afirmó.

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