Vicky Dávila admite error pero señala a Nassar de ser un “provocador” y se despacha contra otros colegas

Después de haber tenido un fuerte cruce de palabras en vivo con el jefe de Comunicaciones de la Presidencia, Hassan Nassar, la periodista Vicky Dávila se expresó a través de una columna de opinión para la revista Semana, admitiendo que su actitud no fue la mejor y que se salió de “casillas” al momento que sostenía diálogo con su colega comunicador. Sin embargo, hizo claridad en varias críticas que tiene contra el gremio periodístico.

Todo comenzó por la fallida entrevista que dirigió Dávila con Nassar como invitado, con el objetivo que este hablara sobre la polémica de la primera dama, María Juliana Ruiz, quien utilizó el avión presidencial para fines recreativos y familiares. Al ver que el Jefe de Comunicaciones Presidenciales no contestaba de manera satisfactoria, y que por el contrario intentaba desacreditar a la locutora con controversias similares en las que ella se ha visto envuelta, la situación comenzó a salirse de su rumbo esperado.

“Inepto”, “fracasado”, “tipejo”, “patán”, “cobarde”, “trepador”, “bárbaro”, “incapaz” y “Archibaldo”, entre otros términos, fueron utilizados por Vicky para referirse a Hassan en el momento de la entrevista, lo que generó uno de los momentos más tensos e incómodos vistos recientemente en entrevistas del país.

Ahora, refiriéndose a todo lo sucedido, en su columna Dávila admite su equivocación, pero sigue señalando a su colega de ser un “provocador” en el cargo que tiene con el Gobierno, que según ella, decidió atacarla de manera baja con “información privilegiada que misteriosa y convenientemente le llegó a sus manos”.

Dávila comentó además que él la “engañó” con la entrevista, pues para ella había era una intención de desacreditarla en vivo en su programa. Esto da pie a que explique cómo transcurrió la entrevista y a lanzar críticas a otros comunicadores por haber señalado la situación como una “muerte” del periodismo, cuando ella considera que un simple enojo injustificado de su parte no es lo peor que le ha pasado al periodismo en el país.

“¿No será que todos los que comieron en la coca de los millonarios contratos del Gobierno Santos para hablar en favor de la paz fueron peores? Ni qué decir de todos los habilidosos periodistas-negociantes que no han dejado de beneficiarse de todos y cada uno de los gobiernos durante décadas y están ricos”, comentó Dávila.

Menciona personajes como Juan Gossaín, que al ver que se expresaba con vergüenza por lo sucedido, le recuerda que seguramente él ha visto peores situaciones del periodismo durante varias décadas; también menciona a Camila Zuluaga, a quien señala de haber llegado a Blu Radio a replicar el formato que ella implementó en La W al mediodía, y aún así se expresa adolorida por lo que sucedió en la entrevista de Semana.

¿Quieres dar tu opinión sobre este artículo?