Vicky Dávila dice que Magistrados deben olvidar las chuzadas al momento de juzgar a Uribe

En la más reciente columna de Vicky Dávila, publicada por la Revista Semana, la periodista realiza un planteamiento sobre la “prueba de fuego” que es para la Corte Suprema de Justicia el juzgar sin remordimientos ni tinte de venganza durante el desarrollo del proceso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Dávila trae a colación la complicada relación que existió entre el Gobierno Uribe y las Altas Cortes, tras el nefasto episodio en el que muchos magistrados y miembros de la oposición sufrieron de una persecución del ya extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Asimismo, la periodista vallecaucana, señala que la Corte Suprema deberá actuar de manera digna para “la majestad de la justicia”, hacer a un lado la polarización que sufre el país y “ser sorda y apegarse al estricto derecho para decidir frente a Uribe”. “No podrán estar presentes en el expediente los sentimientos naturales de aquellos días en los que sus togados libraron un enfrentamiento con el Gobierno Uribe y vivieron el desasosiego por las chuzadas y los seguimientos del DAS contra ellos y sus familias. Esa dolorosa cicatriz existe”, expresa Dávila en su columna.

Además de este suceso tan “infame”, como lo cataloga, la comunicadora; la columna titulada ‘Uribe, ¿libre o preso?’, recuerda más casos de corrupción ocurridos en el periodo entre el 2002-2010, como el escándalo de la ‘Yidispolítica’, por el cual ha sido condenados distintos funcionarios del gobierno Uribe en aquel entonces, senadores y miembros de las fuerzas armadas; sin embargo, el actual Senador siempre ha salido muy bien librado.

Para Vicky Dávila la determinación que se llegue a tomar por parte de los magistrados será “una de las decisiones más trascendentales en la historia política y judicial de Colombia”, pues la figura de Uribe representa al hombre más querido y odiado de Colombia en los últimos 20 años. Además, desde que se conoció la noticia de su llamado a indagatoria por los delitos de soborno y fraude procesal, la polarización por la que atraviesa el país a incrementando considerablemente.

En la misma columna, Dávila también lanza algunas ‘pullas’ a las decisiones tomadas a lo largo del proceso en contra del expresidente. Así, denota lo curiosas que resultan las fechas elegidas para los llamados a indagatoria, pues tanto el primero como el segundo, han coincidido con la temporada de elecciones, lo que para la periodista resulta sospechoso.

Finalmente, la columna termina haciendo una referencia al caso del miembro de las Farc, Jesús Santrich quien se encuentra prófugo de la justicia colombiana, considerando que si el miembro de la desmovilizada guerrilla al que calificó como “narco” y “matón” no fue detenido por la corte, no se debe ordenar medida de aseguramiento en contra de Uribe, pues no pueden compararse el uno con el otro.

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