Washington Post evidenció cómo en Bogotá desalojaron familias pobres en plena emergencia

En un artículo el medio estadounidense The Washington Post contó la historia de los desalojos en Bogotá contra familias pobres, muchas de ellas desplazadas por la violencia que azota a las regiones del país.

Narran lo que sucedió con una mujer de 33 años, madre de 5 hijos, quien fue desalojada de su choza en Ciudad Bolívar. Esta familia salió huyendo de su pueblo natal por la presión de las guerrillas.

“Nos echaron como perros. No me dieron ningún aviso (…) Les rogué que me dieran tiempo, pero la mayoría de mis cosas fueron destruidas”, cuenta Cupitra al medio.

En ese sentido, indican que por la situación de la pandemia la alcaldesa Claudia López ha salido a las calles a pedirle a los ciudadanos que se quedan en las casas, pero, según Washington Post, eso no impidió que desalojaran a “cientos de familias” en Altos de la Estancia en mayo.

“Esta tierra, lamentablemente, no puede ser habitada, y en varias otras ocasiones ha sido recuperada (…) Durante más de 23 años esto ha estado sucediendo (…) Dejar que las personas se queden allí es poner vidas en riesgo”, le dijo una funcionaria al periódico, aduciendo que el sitio es propenso a deslizamientos de tierra y por eso eran desalojados.

Además, reveló que en el lugar se construirá un parque y a las familias que son retiradas les ofrecen dinero equivalente a $250.000 durante 3 meses para que paguen el arriendo.

Sin embargo, el medio indica que la Policía y el Esmad llegó a algunos de estos lugares disparando gases lacrimógenos y destruyendo las casas, aunque adentro todavía habían supuestamente algunas personas.

“Algunos dicen que las autoridades amenazaron con colocar a sus hijos en agencias de servicios sociales si no cooperaban”, indica WPost.

Relatan que otra mujer de 35 años, identificada como María Isabel Raveles, estaba en ese lugar con sus pequeños hijos desde hace 7 años y le destruyeron su hogar en 10 minutos.

De acuerdo al medio, Gimena Sánchez-Garzoli, encargada de Derechos Humanos en Colombia para la Oficina en Washington para asuntos Latinoamericanos, aseguró que era “inhumano desalojar a personas en medio de una pandemia (…) Los fondos para el alquiler son solo una curita (…) Una vez que se agote, no tendrán a quién recurrir”.

“Es realmente triste que no les importe la pandemia. Arrojarnos a la calle, sabiendo que pondrían a nuestros niños en riesgo (…) No pensaron en nosotros antes de hacer esto. El Gobierno no nos ha dado solución. Es como si no fuéramos seres humanos; peor que los animales”, concluyó Cupitra para The Washington Post.

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